28.6.08
Cuando la violencia escolar es noticia
Durante los últimos días se hizo evidente el aumento de noticias sobre violencia escolar en los medios. ¿Acaso son un reflejo de la realidad o sólo un interés mediático?
Los casos de violencia escolar inundaron los medios de comunicación en lo que va del año, sin embargo, los datos indican que no hubo una variación considerable con respecto al año anterior. Incluso, según informó el Poder Judicial, los hechos de violencia o delictivos se dan de manera constante.
Al leer las notas o ver los noticieros de los principales medios, notamos un considerable aumento de los hechos de violencia protagonizados por menores. Por un lado, podemos suponer que la vuelta a clases provoca el encuentro de grupos adolescentes enfrentados que se dieron un pequeño respiro durante las vacaciones estivales, y ahora descargan toda la ira contenida agrediéndose físicamente. Por otro, los especialistas coinciden en que la violencia juvenil no es más que un reflejo de lo que sucede en la sociedad.
El interés de los medios por estas noticias es notorio. En lo que va del año el tema es recurrente, no sólo informando de hechos, sino también con la opinión y el análisis de especialistas. E incluso, con editoriales dedicados exclusivamente al tema.
Chicos asesinados, apuñalados, golpeados, madres que golpean a maestras, alumnos que golpean a maestras, educadores que abusan de los menores, armas en las escuelas, patotas; la lista parece interminable, los hechos, increíbles.
Incluso una reciente encuesta realizada entre alumnos de distintas escuelas del Gran Buenos Aires, indica que uno de cada cuatro adolescentes vio un arma en el ámbito escolar, e incluso que el 5% de ellos admitió haber llevado un arma para “defenderse de algún compañero”.
“Para educar a un chico se necesita la tribu entera”, declaró hace poco más de un mes a Clarín Mara Brawer, coordinadora del Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas, creado por el Ministerio de Educación de la Nación, junto con la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) para monitorear y seguir de cerca este fenómeno.
Y no hay que olvidar que los medios formamos parte de esa tribu llamada sociedad, y somos una importante herramienta que no sólo informa, sino que también genera conductas. Esto no quiere decir que si un chico ve en el noticiero un caso de este tipo, al otro día vaya a la escuela a golpear a un compañero, sin embargo, es muy posible que le genere una conducta defensiva. Va a estar atento a lo que pueda pasar a su alrededor.
“La violencia la veo a diario, no sólo en la televisión, también en la escuela”, nos dice Fernando de 16 años y que asiste a una escuela nocturna de Saavedra, escuela a la que asiste justamente por haber sido expulsado en más de una oportunidad por ser participe de este tipo de hechos. Y Afirma sin dudar cuando le preguntamos si intercedería en caso de que un profesor agrediera a un compañero suyo, o viceversa. “En un caso así, golpearía al profesor. El tiene la fuerza, la autoridad y el poder. Yo ayudaría a mi compañero”.
Por otra parte, Carla, profesora de Literatura del Colegio Nacional de Chacabuco, en la provincia de Buenos Aires, dice que “yo creo que los medios exageran bastante con el tema de la violencia, además, pueden pasar semanas que no hay ningún hecho y luego, de la nada, en una semana tenemos decenas de titulares que hablan del aumento de la violencia en la escuela”, y agrega, “parece que los chicos se ponen de acuerdo, cuando todos sabemos que no es así”.
La violencia escolar está, sin duda alguna. La pregunta sería porque se producen las “olas” informativas sobre determinados hechos en los medios. ¿Es acaso la televisión responsable de hechos de violencia por emitir series, películas o noticias violentas? “Basta con prender el televisor. Desde los piquetes a cara cubierta y palos, hasta los noticieros que compiten en mostrar cada vez más detalles de asesinatos y violaciones, o las series en las que matar es algo normal, todos desvalorizan la vida humana", dijo Graciela Crosbie de Guglielmetti, madre de un alumno del secundario de la Escuela Argentina Modelo, al diario La Nación hace unas semanas. O como declaró al mismo medio otra madre, "Todos los adultos somos responsables por omisión, comenzando por el Estado y los propietarios de los medios de comunicación. ¿Cómo educarán a sus hijos los dueños de los canales de televisión? ¿Les pondrán freno a las escenas de violencia?".
Todos somos responsables, la educación es un proceso que comienza en la casa, continúa en la escuela y es moldeado por la sociedad. Es que sino, entraríamos en la eterna disyuntiva del huevo o la gallina y nos preguntaríamos: ¿Los medios provocan la violencia social, escolar en este caso, o tan solo se encargan de transmitirla en vivo y en directo para el resto?
Los medios cumplen su función de informar a la sociedad en su conjunto lo que sucede en la sociedad misma. No informan hechos que no suceden, porque la sociedad lo sabría. Desde ya que nos referimos a hechos sociales, y no individuales. Si habláramos del aumento del consumo de drogas, del robo de autos, de la violencia en las canchas de fútbol, u otros hechos sociales, también serían comprobables por parte de la sociedad misma.
La violencia escolar no es provocada por un hecho específico, tampoco es aislada como reiteradas veces es tomada por los medios en los que muchos llaman “olas de violencia”. La violencia es parte de la sociedad en su conjunto, de la cual forman parte los medios. Ahora habría que ver el porqué de estas supuestas “olas” informativas.
O quizás sea como dijo Gregorio Kaminsky, filósofo y profesor de la UBA y de la Universidad Nacional de Lanús al diario Crítica días pasados, habría que “preguntarse si estas noticias, que se construyen a partir de chicos maravillosos agredidos y monstruos agresores, no alimentan el morbo de una sociedad, un morbo que también es parte del negocio mediático”.
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