7.10.09

Sobredosis de blogs

Poco a poco estas páginas personales de fácil armado fueron ganando autores y, sobre todo, lectores. Si bien se produjo un aumento extraordinario en la cantidad de blog en la web, los que mantienen actualizada la información son la minoría. Constancia, claridad, organización son algunos de los secretos.
En la Feria del Libro de 2008, el filósofo argentino José Pablo Feinmann, siempre polémico en sus declaraciones dijo a la prensa: “En la argentina no hay pelotudo que no tenga un blog”, y luego agregó que “hay que sabe escribir, sino no le hagas perder el tiempo al que lee.” Y desató la polémica. Instaló la polémica.
Al ser gratuitos y sencillos de amar y postear, los blog se volvieron, en muy poco tiempo, un pasatiempo, ya sea para producir contenidos como para acceder a ellos. Sin embargo, según una encuesta de Technorati[i] “De los 133 millones que hay en el mundo, sólo el 1,1% se ha actualizado la última semana, lo que significa que blogs muy activos sólo hay 1,5 millones”.
Según una encuesta realizada por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC)[ii] de España sobre 40.446 casos, el 75,5% dice haber accedido a algún blog durante los últimos 30 días, sin embargo el 65,9% asegura no poseer uno propio. A su vez, el 53,1% declaró que internet es su fuente fundamental para estar informado de la actualidad.
Blogósfera hispana
Un reciente informe sobre el estado de la blogósfera hispana elaborado por Bitácoras.com nos da un panorama del bloguero que escribe en español:
El Blogger hispano es mayoritariamente un hombre de entre 25 y 34 años localizado principalmente en España, Argentina, México y Chile, utilizando Twiter como principal complemento a su actividad bloguera, y que habitualmente publica temas relacionados con su vida personal, noticias y actualidad, cultura y sociedad, pero que a la hora de consumir contenidos, valora principalmente aquellos relacionados con el propio medio, la tecnología e Internet. Publica principalmente los días laborables, sobre todo los martes, miércoles y jueves, en horario de tarde.”[iii]
En la vertiente editora, observamos como existe un elevado porcentaje de blogs personales y autobiográficos (34%). A continuación encontramos tres grandes grupos. El primero formado por blogs de noticias y actualidad (11%), Cultura y Sociedad (9%), Periodismo y Medios (6%), Educación (5%), Historia, Arte y Literatura (4%) y Política (4%). El segundo formado por bitácoras que tratan temas de Tecnología (3%), Internet (2%) y Blogs (2%). Por último, y con un porcentaje muy escaso encontramos blogs de temática muy variada: Humor (2%), Fotografía (1,9%), Diseño y Moda (1,9%), Empleo (1,8%), Música (1,8%), Ciencia (1,6%), Televisión y Vídeo (1,5%), Viajes (1,2%), Curiosidades (1,2%), Deportes (1,1%), Erótico (1,1%) y Marketing y Publicidad (1%). (Bitácoras.com)
Libertades blogueras
Los medios no ocupan el mismo lugar en los blogs. Si bien es cierto que los temas de actualidad son, muchas veces, determinados por los medios masivos, hoy tenemos la posibilidad, gracias a los blogs, de tener otra manera de informarnos. Por ejemplo, con la actual discusión del Proyecto de Ley de Radiodifusión, el debate, si bien es general, en los blogs se pueden encontrar voces realmente independientes, con posiciones tomadas sin intereses empresariales de por medio.
Incluso, ante un panorama tan cerrado laboralmente para jóvenes periodistas, un blog personal puede convertirse en una salida, una manera de ingresar en la rueda informativa. Desde hace algunos años, los medios comenzaron a incorporar blogs a su oferta de contenidos. Si bien en muchos casos contratan a personas famosas para esta tarea, muchas veces incorporaron sitios con gran cantidad de visitantes y una continua actualización para darle una alternativa a sus propios visitantes.
Pero no siempre lo que un periodista escribe en su blog personal es de agrado del miedo para el cual se desempeña. Fue público el caso del corresponsal de la CNN en Irak, Kevin Sites, quién además de cubrir los hechos para la cadena de noticas, también escribía sus pareceres en su blog personal. Al poco tiempo, Sites cerró su blog y al poco tiempo dejó la CNN. Luego llegó a un acuerdo con la NBC para regresar a Irak siempre y cuando pueda mantener su sitio personal.
Uno en un millón
Si bien a todos nos gustaría ser exitosos, sabemos también que no hay una receta mágica que nos de la solución. Y un blog no es la excepción, pero si se puede hacer un blog de calidad siguiendo una serie de pasos. Incluso nos podemos sorprender de lo que podemos lograr.
Las recomendaciones, que se pueden encontrar en la web misma, son las siguientes:
· Contenido específico.
· Actualización diaria.
· Claridad en la escritura.
· Diseño original y versátil.
· Interacción con los visitantes.
Si bien las recetas son muchas, siguiendo estos pasos se puede lograr un buen blog y captar la atención de un sector específico de la blogosfera. Sólo basta la elegir un tema, hacernos un espacio diariamente o al menos seguido, escribir de manera clara, concisa y amena, tener un diseño ni demasiado cargado ni demasiado vacío y mantener un dialogo constante con los lectores, quienes seguramente nos dejen comentarios y sugerencias esperando que nosotros demostremos interés.
Un claro y recurrente ejemplo de éxitos en la web es Hernán Casciari con ¡Más respeto, que soy tu madre! Quien en 2003 comenzó a publicar bajo el nombre diario de una mujer gorda una serie de hechos de una familia desde el punto de vista de la madre, dando origen a un nuevo género: la blogonovela.
El éxito de Casciari no se detiene: el blog, además de ser publicado en formato de libro por la editorial Plaza & Janes en España en 2005 y al año siguiente por Sudamericana en Argentina, fue llevado al teatro por Antonio Gasalla y próximamente será llevada al cine por Juan José Campanella. En noviembre de 2005 ¡Más respeto, que soy tu madre! fue elegido por la Deutsche Welle International, Alemania, como el mejor weblog del mundo.
Feinmann tiene razón
La polémica se instaló definitivamente y seguramente perdure unos cuantos años más. Por más que Feinmann insista en que la prosa de los blogueros no es buena, o que cualquiera puede escribir cualquier pelotudez, los blogs siguen en constante aumento y, pese a la pronta deserción de muchos de sus autores. Y la blogósfera, de a poco, está ganando lectores, cibernautas que, yendo de blog en blog, se informan de una manera alternativa. O bien buscando información específica sobre tecnología, videos juegos, recetas de cocina, entretenimiento, información, ideas. Los temas por abarcar son infinitos, siempre hay dando vueltas buenas ideas esperando salir a la luz. Sin dudas Feinmann tiene razón, y por suerte la tiene, porque si no fuera porque cualquier pelotudo tiene un blog, deberíamos conformarnos con lo mismo que se nos ofrece siempre, tendríamos mucho menos para elegir.


[ii] Navegantes en la Red (2009), 11° encuesta AIMC a usuarios de internet, España.

6.10.09

PRIVATIZACIÓN DE YACIMIENTOS PETROLÍFEROS FISCALES

Introducción
En el diario de las sesiones del 27 y 28 de abril de 1988, el diputado justicialista José Humberto Martiarena afirmó que “el imperialismo no es una ficción sino una realidad. Ya no es el imperialismo del ejército invasor, que se apodera de fragmentos de países vecinos o no vecinos; ya no es el imperialismo del siglo anterior al pasado. Ahora el imperialismo es más dúctil, más sutil. Es la penetración de los capitales transnacionales, convertidos en superpotencias por encima de los gobiernos, de las organizaciones y de los Estados, que no solamente buscan un lucro razonable, legítimo, genuino, sino que penetran con el ansia incontenible de dominar todas las estructuras del Estado…”.
Contexto histórico
Corría el año 1907 y luego de meses y vastos territorios explorados, fueron descubiertos los primeros pozos petrolíferos en Comodoro Rivadavia, Chubut. Tres años después, el entonces presidente Roque Sáenz Peña creó la Dirección General de Explotación del Petróleo antecedente inmediato a la creación, por decreto del poder ejecutivo del 3 de julio de 1922, de la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
Desde el gobierno de Marcelo T. de Alvear, quien nombró al Coronel Enrique Mosconi al frente de YPF, se forjó una ideología nacionalista del petróleo. Incluso con la llegada de los golpistas del ’30, la defensa de la riqueza que nacía de la tierra era una prioridad, lo cual queda demostrado con la sanción de las leyes 11.668 (Ley Orgánica de YPF) y 12.161 (Ley Nacional del Petróleo). Fue durante el gobierno peronista que se recurrió, ante la imposibilidad de adquirir material de perforación debido a la segunda guerra mundial y ante el aumento de la demanda debido al Plan Quinquenal, al capital privado a través de una serie de contratos con la California Argentina de Petróleo (SOCAL), subsidiaria de la Standard Oil.
A fines de 1958 se autorizó la nueva Ley de Hidrocarburos (N° 14.773) por la cual se modificó la Ley 12.161 y estableció el dominio nacional de combustibles, delegando la responsabilidad de las actividades petroleras a YPF otorgándole un papel protagónico a nivel nacional. Sin embargo, se firmaron una gran cantidad de contratos con empresas privadas de hasta 40 años de duración. Pero con el triunfo de Arturo Illia, de la Unión Radical Cívica del Pueblo en 1963, comenzó una nueva nacionalización, anulándose todos los contratos por no estar aprobados por el Congreso Nacional.
Fue durante el Proceso de Reorganización Nacional comandado por la Junta Militar el que comenzó el vaciamiento de la empresa estatal otorgándole a las compañías el aparato petrolero en pleno funcionamiento y totalmente gratis, pasando el Estado a convertirse en su principal comprador. El modelo económico de la dictadura militar basado principalmente en las rentas agropecuarias y financiera y los préstamos tomados a través de la empresa para sanear las corruptas arcas nacionales dejaron una deuda de 4.300 millones de dólares.
De esta manera, el gobierno democrático de 1983 se encontró, no sólo con una deuda externa descomunal, sino también con el impresionante endeudamiento de YPF. Ante esta situación, el gobierno de Raúl Alfonsín comenzó una etapa exploratoria llegando a u promedio de 117 pozos exploratorios mejorando el horizonte de reservas de gas, también se realizó la reconversión de las refinerías y se comenzó un programa de sustitución de combustibles líquidos por gas natural. Al dejar el gobierno en 1989, YPF tenía 50.000 empleados (de los cuales 15.000 eran temporarios).
Proceso de privatización
Nada de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del Estado. Con esta premisa, el gobierno de Carlos Menem comenzó una etapa de privatizaciones en las que estaba incluida Yacimientos Petrolíferos Fiscales. La Reforma del Estado (Ley N°23.697) impulsada por el gobierno peronista dio su puntapié inicial el 17 de agosto de 1989, a sólo 40 días de haber asumido, con la sanción de la Ley de Emergencia Económica y Administrativa (N°23.696) la cual se compone de los siguientes capítulos, resumidos por el Centro Argentino de Estudios Internacionales[i]:

Capítulo 1 : DE LA EMERGENCIA ADMINISTRATIVA

En donde se declara en situación de emergencia la prestación de los Servicios Públicos, así como la situación financiera de la Administración Pública Nacional centralizada y descentralizada (Artículo 1). Se autoriza también, en su artículo 2, al Poder Ejecutivo la intervención de todos los entes del Estado Nacional.

Capítulo 2 : DE LAS PRIVATIZACIONES Y PARTICIPACIÓN DEL CAPITAL

PRIVADO
El artículo 14 establece la creación de una Comisión Bicameral, en el ámbito del Congreso Nacional, integrada por seis Senadores y seis Diputados, atribuyéndole la facultad de decretar sujeta a privatización a aquellos organismos del Estado Nacional que el Poder Ejecutivo haya considerado necesario desregularizar.
El artículo 17 establece las modalidades previstas para la concreción de las privatizaciones, como sigue:
1. Venta de los activos de las empresas;
2. Venta de acciones;
3. Locación con o sin opción de compra, por plazo determinado;
4. Administración con o sin opción a compra por plazo determinado;
5. Concesión, licencia o permisos;
El artículo 18 por su parte, establece el PROCEDIMIENTO DE SELECCIÓN de las empresas oferentes, tendiente a asegurar la “máxima transparencia y publicidad, estimulando la concurrencia de la mayor cantidad de interesados”. Según lo establecido en el mismo, los procedimientos serán:
1. Licitación Pública, con o sin base;
2. Concurso Público, con o sin base;
3. Remate Público, con o sin base;
4. Venta de acciones;
5. Contratación directa;
Es interesante señalar el parámetro de selección de oferentes: “La oferta más conveniente será evaluada no sólo teniendo en cuenta el aspecto económico, relativo al mejor precio, sino las distintas variables que demuestren el mayor beneficio para los intereses públicos y la comunidad”.
Este fue uno de los pasos a seguir para ingresar plenamente al modelo neoliberal[ii] siguiendo al pie de la letra el Consenso de Washington y del Secretario del Tesoro estadounidense:
1. Privatización;
2. Desregulación;
3. Apertura y
4. Subordinación del trabajo al capital.
Con respecto a la aplicación de las políticas privatistas, el CAEI resalta una serie de aspectos cuestionables: subvaluación de activos, despreocupación por el saneamiento previo de las empresas, deficiencias e insuficiencias regulatorias y normativas, desatención en materia de defensa de la competencia y del competidor y distorsiones en la estructura de precios y rentabilidades relativas de la economía.
YPF era una gran compañía petrolera verticalmente integrada. Antes de vender las acciones de la empresa, se llevó a cabo una profunda reestructuración. Los activos y actividades fueron clasificados de acuerdo con su rentabilidad y estrategia. De esta manera YPF retuvo activos y actividades que definían sus posibilidades de rentabilidad en mercados competitivos, concesionó activos no estratégicos pero rentables (como los relacionados con la exploración y producción) y se desprendió de activos y actividades no estratégicos y de rentabilidad limitada como refinerías, oleoductos y transportes.
Las acciones de YPF S.A. resultantes luego de la reestructuración fueron divididas en acciones clase A (51%) asignadas al gobierno nacional, acciones clase B (39%) asignadas a los gobiernos de las provincias en cuyo suelo se hallaban las reservas, y el 10% restante fue reservado para el Programa de Propiedad Participada (PPP). La venta de las acciones de los gobiernos nacional y provincial efectuada en 1993 se hizo a través de la oferta global en el mercado argentino e internacional. El monto obtenido por el 45.3% de las acciones de YPF ascendió a U$S 3040 millones. En ese mismo año el gobierno rescató títulos de deuda pública por un valor nominal de U$S 1064 millones (valor efectivo U$S 749 millones) entregando acciones de YPF representativas del 11.2% del capital y canceló deuda con los jubilados por un valor nominal de U$S 207.5 millones con la entrega de acciones de YPF (1.9% del capital). De esta manera a fines de 1993 el 58.4% de las acciones estaba en manos privadas, el estado retenía 31.6% (20.3% el Estado Nacional y 11.3% las provincias) y el 10% restante era propiedad de los empleados a través del PPP. Durante el año 1995 las provincias reducen gradualmente su participación hasta llegar en marzo del 96 a 4.7%.
La empresa pasó a ser 100% privada en 1999. En enero de ese año el Estado Nacional vendió el 14.99% de las acciones a la empresa española Repsol a un precio de U$S 38 por acción recaudando U$S 2010 millones. En junio, Repsol realiza una oferta pública de adquisición por el total de las acciones de YPF a un precio de U$S 44.78 por acción. Tanto el Estado Nacional como los provinciales vendieron sus acciones recaudando U$S 838 millones y U$S 743 millones respectivamente. Con esta operación, Repsol pasó a controlar el 98% de las acciones de YPF.[iii]
Situación actual de Repsol-YPF
Al 30 de junio de 2009, el capital suscripto es de 3.933 y está representado por 393.312.793 acciones ordinarias, escriturales, divididas en cuatro clases de acciones (A, B, C y D) de valor nominal $ 10 con derecho a un voto por acción que se encuentra totalmente suscripto, integrado y autorizado a la oferta pública.
Al 30 de junio de 2009, Repsol YPF, S.A. (“Repsol YPF”) controla la Sociedad, mediante una participación directa e indirecta del 84,04%, mientras que Petersen Energía S.A. (“PESA”) y sus sociedades afiliadas ejercen influencia significativa mediante una tenencia del 15,46% del capital de la Sociedad. Adicionalmente, Repsol YPF otorgó a ciertas personas afiliadas de PESA una opción de compra para adquirir hasta un 10% adicional del capital accionario de YPF en poder de Repsol YPF.
Distribución accionaria al 21 de mayo de 2009[iv]
Clases
Total acciones por clase
Porcentajes por clases
Accionista
Tenencia
Porcentaje
"A"
3.764
0,001%
Estado Nacional (Ministerio de Economía)
1.000
0,0003%
Caucionadas causa Giuliano
c/Nación Argentina
2.764
0,0007%
"B"
7.624
0,002%
Provincia de Chubut
7.308
0,0019%
Provincia de Formosa
316
0,0001%
"C"
65.949
0,017%
Programa de Propiedad Participada
65.949
0,0167%
"D"
393.235.456
99,980%
Grupo Repsol
Grupo Petersen
Floating
330.551.981
60.813.798
1.869.677
84,0430%
15,4619%
0,4754%
TOTAL
393.312.793
100,000%
393.312.793
100,0000%
YPF fue demandada junto a otras empresas concesionarias de explotación y exploración de petróleo por la Asociación Superficiarios de la Patagonia (ASSUPA). Acusadas de provocar un importante daño ambiental supuestamente al realizar la actividad hidrocarburífera, se le reclama la restauración ambiental y que adopte las medidas que permitan evitar los daños ambientales.
En diciembre de 2000, el Poder Ejecutivo Nacional, a través del Decreto N°1.252/2000, otorgó la prórroga de la concesión de explotación de varias áreas de las cuales YPF es titular, venciendo ahora en 2017. A partir de la resolución N° 459/7 del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios y con el objetivo de mitigar la escasez de gas y electricidad, YPF comenzó las gestiones operativas pertinentes. Por ejemplo, mediante acuerdos con la estatal ENARSA mediante el cual acordaron realizar exploraciones offshore de la argentina, las cuales no han sido exploradas en su totalidad, destacándose la nueva plataforma en el denominado mar de Malvinas, a 280 kilómetros de Tierra del Fuego.
Conclusión
Cuando el gobierno del Dr. Carlos Saúl Menem decidió comenzar con las privatizaciones marcó el camino a seguir durante los próximos años. La mínima presencia estatal en las empresas, la aceptación de los dictámenes que llegaban desde Washington, la corrupción, la desprolijidad reguladora, la inmoralidad, la mentira.
Las políticas neoliberales impuestas por el FMI y compañía sobre los países subdesarrollados provocaron el vaciamiento de las estructuras estatales quitándole posibilidades de desarrollo a pequeñas economías. Desde luego que las políticas “sugeridas” jamás serian aplicadas en sus territorios.
Con la Ley de Reforma del Estado que abría las puertas de las privatizaciones también se debieron crear los respectivos organismos controladores: los Entes Reguladores. Al despojarse de las empresas de servicios, el Estado no pierde la obligatoriedad de asegurar la prestación a la población de dichos servicios, ejerciendo el poder de policía propio del Estado.
Esta nueva relación entre lo público y privado afectó directamente al ciudadano, quien quedo indefenso ante empresas con fines meramente lucrativos, con un escaso control Estatal infectado por la corrupción estructural desde la creación misma de cada Ente Regulador.
El Estado, como soberano, debe asegurar las prestaciones de los servicios necesarios tanto para el ciudadano común como para el desarrollo económico, ya sea como prestador directo de los servicios o como regulador. Pero la falta de una política de Estado provoca un constante cambio en las reglas de juego, tanto para el ciudadano como para las empresas privatizadas, y es el pueblo, como real soberano nacional, el que debe establecer, a través del sistema democrático, las políticas a seguir.


[i] Las privatizaciones en la Argentina de los ’90, Federico Javier Menin, Matías Christian Cerdá, www.caei.com.ar
[ii] Teoría política que tiende a reducir al mínimo la intervención de Estado. Microsoft Encarta 2008.
[iii] El proceso de privatizaciones en la Argentina desde una perspectiva del Balance de Pagos, Dirección Nacional de Cuentas Internacionales Subsecretaría de Programación Macroeconómica Secretaría de Programación Económica y Regional
[iv] Fuente: Estados contables al 30 de junio de 2009 www.ypf.com/ar_es
Bibliografía
Federico Javier Menin, M. C. (2006). Las privatizaciones en la Argentina de los '90. Centro Argentino de Estudios Internacionales, Programa Economía Internacional. Buenos Aires: CAEI.
Mabel Thwaites Rey, (2003). La (des)ilusión privatista. Libros del Rojas, Universidad de Buenos Aires.
Microsoft ® Encarta ® 2008. © 1993-2007 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
Orietta Favaro, (2007). Revista Todo es Historia. La privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Efectos en áreas petroleras de provincias.
El proceso de privatizaciones en la Argentina desde una perspectiva del Balance de Pagos, Dirección Nacional de Cuentas Internacionales Subsecretaría de Programación Macroeconómica Secretaría de Programación Económica y Regional
YPF Sociedad Anónima, Estados Contables al 30 de junio de 2009. Informe de los Auditores independientes. Informe de la Comisión Fiscalizadora.